Consejos para aprender a hablar en público

07/01/2020

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Glosofobia. El miedo a hablar en público tiene nombre. Y cifras. Según el informe Adecco 2017, el 75% de las personas sufren ansiedad a la hora de hablar en público. Sin embargo, los expertos aseguran que el 90% del éxito de un buen discurso tiene que ver con el método y solo el 10% es innato lo que significa que a hablar en público, se aprende. Apunta estos consejos básicos para perder el miedo y captar la atención de tu audiencia.

Según datos del Observatorio de Innovación en el Empleo (OIE), promovido por Adecco, 6 de cada 10 universitarios consideran que el salto hacia el mundo laboral es demasiado grande y que la formación recibida tanto en la universidad como en las escuelas de Formación Profesional es inadecuada. El 85% de los jóvenes asegura no haber recibido ningún tipo de información acerca de esta técnica de selección de personal. Conscientes de la importancia que tiene para las empresas y los profesionales de los recursos humanos el dominio de ciertas competencias, señalan como punto débil la comunicación, con un 43,2%. Pero a comunicar se aprende, al igual que hablar en público, usando como base la práctica, el ensayo y la preparación. Repasamos aquí las claves.

Hablar en público consejos

  1. Práctica. Preparación y práctica. “Todo discurso bien preparado está ya pronunciado en sus nueve décimas partes”. La frase corresponde al empresario y escritor estadounidense Dale Carnegie. Ensaya tu discurso y repasa qué quieres comunicar para encontrar la forma de expresar tus ideas de la forma más clara, ordenada y natural. El éxito está en la repetición para ganar confianza con el mensaje y naturalidad en la forma de expresarnos.
  2. Prepara un guion. Utilizar un esquema organizativo con ideas y mensajes que te ayudará en la fase de preparación y ensayo y te servirá de apoyo durante la presentación, entrevista de trabajo o reunión en la que debes hablar en público.
  3. Estructura la información. Organiza tu información siguiendo un patrón lógico que incluya presentación de objetivos, ejemplos, estadísticas, casos prácticos y citas para mantener la atención del público y una conclusión. Este guión no debe ser un sistema rígido. En una presentación debemos dar cabida a intervenciones externas y en la preparación previa del tema está la clave para reaccionar con naturalidad a preguntas, interrupciones y abrir debate.
  4. Adapta tu mensaje a la audiencia. No es lo mismo hablar en público en una reunión de trabajo que un encuentro informal. Identifica a quién te diriges, qué nivel de conocimiento tiene sobre el tema, su motivación y expectativas, y responde a sus necesidades de comunicación. No solo variará la información, los datos que uses y los ejemplos o apoyos visuales que realices sino también el tono que uses y tu actitud como orador.
  5. Capta la atención de tu oyente. Aristóteles ya establecía en su Retórica el objetivo del orador: persuadir a su público mediante argumentos que contengan valores, emociones y hechos concretos (ethos, pathos y logos). Para ello, y siguiendo la estructura narrativa mencionada, cuenta una historia porque “nunca tendrás una segunda oportunidad para causar una primera impresión”, como decía Oscar Wilde.
  6. Conecta con tu audiencia. Mantén contacto visual con tu interlocutor para generar sensación de cercanía. Para ello, si se trata de un discurso, procura no leer. En este punto, el guión del que hablamos durante la fase de preparación te servirá de apoyo para seguir el hilo argumentativo evitando que se convierta en la base de tu presentación. Busca otros elementos de apoyo (material visual, presentaciones, videos) en el caso de reuniones para presentar hechos y causas y construir un relato próximo.
  7. Cuida tu lenguaje corporal. Los gestos corporales y faciales dicen más de lo que creemos. Una correcta actitud corporal permite reforzar nuestro discurso al hablar en público. No des la espalda a la audiencia, mantén la mirada, evita movimientos bruscos y posturas inadecuadas. El objetivo es generar un entorno agradable que favorezca la escucha y la implicación por parte de la audiencia.
  8. No tengas miedo a equivocarte. Incluso los oradores más experimentados pueden perder el hilo de su intervención en público, puede producirse un error en la conexión del ordenador o proyector y es posible que no encuentres unos datos que servían de soporte a tu discurso. El error es posible y reaccionar ante él con naturalidad es la clave. Respira hondo, retoma tu relato y acepta con naturalidad que los errores forman parte de lo habitual y previsible.

Saber hablar en público es fundamental a la hora de conseguir un trabajo o presentar un proyecto. Warren Buffet lo tenía claro: “puedes mejorar tu valor como persona en un 50% con sólo poder hablar en público sobre tus ideas”. Y se puede aprender.

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