Cómo hacer un buen elevator pitch

06/11/2019

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Elevator pitch es una expresión que se refiere a una presentación breve de un proyecto empresarial ante posibles inversores. El término podría traducirse como “conversación de ascensor”, porque de ahí vienen sus dos elementos clave: por una parte, se trata de un discurso informal (como una conversación de ascensor) y por otra, debe ser necesariamente breve (como el tiempo que tarda en subir varios pisos el ascensor). No se conoce exactamente a qué época se remonta el origen de esta idea, pero sabemos que se acuñó en el continente norteamericano. 

El elevator pitch es un concepto que se emplea en el mundo de las startups y del emprendimiento: es la forma que tienen los emprendedores de presentar su idea de negocio a posibles clientes, accionistas o inversores, de modo que estos puedan, tras un par de minutos de exposición, tomar una decisión sobre el proyecto: invertir, entrar en el accionariado o comprar el producto, por ejemplo.

¿Y cómo conseguir este discurso claro, conciso y directo que capte la atención de tu interlocutor y consiga cerrarte una futura reunión con él? Las claves para hacer un buen elevator pitch pasan por:

Conocer tu proyecto

Es lo primordial. Tienes que saber qué producto o servicio estás ofreciendo, cuáles son sus puntos fuertes y débiles, cuál es tu modelo de negocio, qué te diferencia frente a otros competidores… Los oyentes de tu elevator pitch también querrán saber quién eres tú, cuáles son tus motivaciones, y cuál es tu experiencia previa; no en vano están allí para decidir si invertir en tu proyecto.

Conocer quién será el receptor

Debes saber a quién te diriges (un futuro inversor o socio, un posible cliente, público en general) para conocer qué es lo que están buscando y así adaptar, en consecuencia, tu discurso para destacar unos aspectos u otros: las cifras, el plan de negocio, la rentabilidad prevista, la utilidad de tu producto o servicio… Es importante que hagas ver a tu audiencia los beneficios que tendrían si se suman a tu proyecto

Estructurar el discurso

El tiempo que tienes para convencer a tu audiencia es escaso, así que debes organizar bien tus ideas para no olvidarte de nada esencial. Necesitas ser claro y lograr un tono que despierte el interés del oyente, que le haga querer conocer más sobre tu proyecto. 

Ensayar

¿Y cómo se consigue todo lo anterior? Ensayando. El elevator pitch es un discurso preparado, pero debes ensayar para conseguir que te salga con naturalidad. Graba tu exposición para poder verte luego y ver qué aspectos corregir o ensaya delante de algún amigo o compañero que pueda darte su opinión, no solo de lo que has dicho sino también de cómo lo has dicho. El tono de voz, la expresión corporal, los gestos… todo cuenta para lograr convencer a tu oyente, ya que las primeras impresiones tienen muchísimo peso.

En definitiva, tu elevator pitch tiene que ser la mejor carta de presentación de tu proyecto y de ti mismo. Aquí tienes un ejemplo de qué debes incluir y qué evitar en tu discurso. Si terminas tu exposición y tus oyentes están deseosos de darte sus tarjetas y concertar citas contigo habrás logrado tu objetivo. 

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