Me voy a vivir solo, ¿qué gastos tendré?

20/11/2019

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Has acabado tus estudios y encontrado un trabajo. Por fin ha llegado el momento de independizarse pero, ¿te has parado a pensar qué gastos supone vivir solo? En este post vamos a recordarte cuáles son los gastos más destacados a los que tendrás que enfrentarte viviendo por tu cuenta.

 El alquiler, el principal gasto al vivir solo

Te vas de casa así que toca encontrar un nuevo sitio para vivir. Lo más probable es que, para tu primera experiencia viviendo solo, pienses en alquilar antes que en comprar. La partida para el alquiler va a ser la más importante de tus gastos una vez independizado y oscilará dependiendo la ciudad en la que vivas. El precio medio de un alquiler en España es de 674 euros, según el Observatorio de Vivienda y Suelo del Ministerio de Fomento, pero esta cifra puede subir bastante en grandes capitales como Madrid o lugares turísticos como Mallorca. La recomendación es que el gasto en alquiler no sobrepase el 30% de tus ingresos, así que haz cálculos para ver qué tipo de alquiler te puedes permitir y empieza a buscar: agencias y portales inmobiliarios están llenos de ofertas. Tamaño, localización, que esté amueblado, etc. son algunos de los aspectos en que deberías fijarte a la hora de decidirte por uno u otro piso.

En todo caso, piensa que para alquilar un piso la agencia inmobiliaria va a pedirte, al menos, la primera mensualidad por adelantado y otra más como fianza que se te devolverá al finalizar el contrato de arrendamiento. En algunos casos, al alquiler mensual habrás de sumar los gastos de comunidad (calcula unos 50 euros más), y si necesitas una plaza de garaje, el precio te subirá entre 50 y 80 euros al mes, según ciudades.

Para facilitar que los jóvenes españoles se independicen, el Gobierno aprobó el Plan Estatal de Vivienda 2018 – 2020, cuyas ayudas al alquiler gestionan las comunidades autónomas. Infórmate en tu Comunidad si con tu nivel de ingresos puedes acceder a una de ellas, ya que podrías recibir una bonificación de entre el 30 y el 50% del importe del alquiler.

Vivir solo pareja

Más gastos básicos: recibos de suministros

Bien. Ya tienes piso alquilado. Al hacer el contrato, habrás dado tus datos para que los recibos de los suministros (luz, agua y basuras, gas, calefacción) se carguen en tu cuenta bancaria. Estima unos 100 euros mensuales para este apartado. Si vives en una ciudad con inviernos fríos, piensa que los recibos de electricidad y calefacción serán más altos en los meses invernales, y en el caso de que sea una ciudad con veranos calurosos y el piso disponga de aire acondicionado, el recibo de la luz será mayor en los meses de julio y agosto.

Aunque el piso no sea de tu propiedad, es una buena idea que hagas un seguro de hogar, que cubrirá los daños en tus pertenencias en caso de que la vivienda sufra un incendio, una fuga de agua, un fallo eléctrico… La póliza varía en función del tamaño y las características de la vivienda, pero calcula una prima mínima de 130 euros anuales. Un dinero bien invertido que te ayudará a dormir más tranquilo.

Al ser la primera vez que te vas a vivir solo, lo más fácil es irte a un piso que ya esté amueblado, porque te ahorrarás un buen pellizco en muebles y electrodomésticos. Sin embargo, los propietarios no suelen amueblar estos pisos de alquiler de arriba a abajo, así que te toca reservar una partida para completar los servicios y la decoración de tu nuevo piso. Menaje de cocina, toallas, ropa de cama, alfombras, lámparas, cuadros… son elementos que ayudan a transformar cuatro paredes en un verdadero hogar. Tampoco te vuelvas loco el primer mes de vida independiente: compra aquello que más te urja y el resto de las cosas puedes ir adquiriéndolas poco a poco.

Un gasto importante: alimentación

Si te vas a vivir solo, uno de los gastos que debes tener en cuenta es la alimentación. Aunque no descartamos que tu madre te envíe una variada selección de tuppers con tus platos favoritos, ahora tendrás que encargarte de hacer la compra tú mismo y pensar en los menús de comidas y cenas de los siete días de la semana. Calcula unos 125 euros al mes  en comida y bebida (los datos están extrapolados del Informe del consumo de alimentación en España 2018, elaborado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación), aunque esta partida puede reducirse si compras en los supermercados más baratos y aprovechas las ofertas, o aumentar si optas por productos gourmet. Según el último estudio sobre la cesta de la compra de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el ahorro medio anual por llenar el carrito dependiendo del supermercado supera los 1000 euros. El ahorro puede llegar a los 3500 euros dependiendo de la ciudad. Cuenta también como gasto en alimentación el que haces fuera de casa, como bajar a desayunar en el trabajo, salir a cenar de restaurante, o irse a tomar unas cañas con los amigos. Suma otros 85 euros más mensuales para estos conceptos, que variarán según sea la frecuencia con la que salgas a comer fuera.

Añade también el gasto en productos para el hogar, como detergente para la lavadora, pasta de dientes, papel higiénico o fregasuelos.

Otros gastos de vivir solo

Los anteriores son los gastos básicos que tendrás al iniciar tu vida independiente, pero aún podemos incluir alguna partida más. Internet se ha convertido en algo habitual en nuestras vidas y por ello, aunque ya tengas conexión en el móvil, quizás quieras tener también acceso a la red en tu nuevo piso. Instalar el wifi en casa puede salirte desde 15 euros al mes si contratas la tarifa más económica o te aprovechas de alguna oferta de los operadores que hay en el mercado. Si quieres disfrutar de una plataforma de vídeo bajo demanda como Netflix o HBO para poder ver tus series favoritas, tendrás que gastarte un mínimo de 9 euros al mes más.

Al vivir solo seguirás teniendo gastos que seguramente ya asumías cuando vivías en casa de tus padres, como la compra de ropa y otros artículos personales o el gasto en ocio, hobbies y viajes. Según cada caso particular, podrás también tener que pagar la cuota mensual del gimnasio, el abono de transporte o la gasolina del coche. Contabiliza también estas cantidades, y añade una pequeña partida para imprevistos.

Sumando todos estos epígrafes obtendrás la estimación de cuánto te vas a gastar mes a mes una vez que te independices. Disfruta de esta nueva experiencia teniendo en cuenta de antemano los gastos que se asocian a esta nueva etapa de tu vida.

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