Zero waste: cómo vivir reduciendo residuos

19/08/2021

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“Zero waste” es el nombre de un movimiento que busca cambiar los hábitos de consumo y el modelo de producción de bienes hacia un modelo más sostenible. Si tú también estás preocupado por el impacto que produce en el planeta lo que compras y consumes, te enseñamos cómo vivir reduciendo residuos.

¿Qué es y en qué consiste el movimiento “zero waste”?

La Alianza Internacional Zero Waste define el movimiento residuo cero como “la conservación de todos los recursos mediante la producción, consumo, reutilización y recuperación responsable de productos, embalajes y materiales sin quemar y sin vertidos al suelo, agua o aire que amenacen el medio ambiente o la salud humana”.

Lo que busca el movimiento “zero waste” es que las personas modifiquen sus comportamientos como consumidores, pero también que las empresas cambien su forma de producir, reduciendo los embalajes de los productos y sustituyendo los menos sostenibles -como los plásticos de un solo uso- por otros más ecológicos y reciclables.

Para ello, el movimiento “residuo cero” ha ampliado la tradicional regla de las ‘3 Rs’ de la ecología (reducir, reutilizar y reciclar) a las ‘7 Rs’:

  • Rediseñar: diseñar y comprar productos a partir de materiales no tóxicos renovables reutilizados, reciclados o recolectados de manera sostenible para que sean duraderos, reparables, reutilizables, totalmente reciclables o compostables y fáciles de desmontar.
  • Reducir: planificar el consumo y la compra de productos perecederos para minimizar los descartes por deterioro y no consumo.
  • Reutilizar: maximizar la reutilización de materiales y productos.
  • Reciclar: expandir sistemas de reciclaje que permitan el mejor y mayor uso de los materiales, incluidos los orgánicos
  • Recuperación de materiales: maximizar la recuperación de materiales de descartes mixtos.
  • Gestión de residuos: examinar los materiales que quedan y utilizar esta información para perfeccionar los sistemas para repensar, reducir, reutilizar y reciclar con el fin de evitar más descartes.
  • Regulación: no apoyar políticas o sistemas que fomenten la destrucción de materiales reciclables.

Cómo reducir tus residuos en el día a día

Para empezar a reducir los residuos primero has de ser consciente de toda la basura que generas cada vez que realizas una compra. Así que un ejercicio práctico que puede ayudarte a cambiar el chip es echar un vistazo a tu cesta de la compra y a tu basura -especialmente la que va al contenedor amarillo- y comprobar todos los envases innecesarios que podrías haberte ahorrado modificando tus hábitos de consumo.

Cero residuos en los hogares

Empieza a aplicar la mentalidad “zero waste” en tu hogar con pequeñas decisiones como:

  • Pide a las compañías de luz, agua, gas y teléfono que te envíen las facturas por correo electrónico.
  • No aceptes folletos publicitarios en tu buzón ni cogerlos en los establecimientos.
  • Reduce al máximo el número de productos de limpieza que tienes en casa o incluso optar por hacerte tú mismo un limpiador multiusos casero con vinagre y bicarbonato.
  • Compra libros en formato digital en vez de en papel.
  • Cambia las servilletas de papel por las de tela y el papel de aluminio o el film plástico por tuppers o papel encerado de varios usos para envolver los alimentos.
  • Reutiliza la ropa vieja para trapos de limpieza.
  • Antes de comprar algo que solo vas a utilizar una vez, comprueba si puedes alquilarlo o pedírselo prestado a un vecino o familiar.
  • Bebe agua del grifo en vez de comprar agua embotellada; puedes instalar un filtro de agua para mejorar su sabor.
  • Reutiliza los tarros de cristal para guardar comida u otros productos.
  • Olvídate de las cápsulas de café de un solo uso: utiliza las rellenables o bien recupera la cafetera de toda la vida.
  • Haz batch cooking y congela la comida que te sobre para evitar el desperdicio alimentario.

Apuesta por productos sin residuos

Una de las formas de lograr el residuo cero es apostar por productos a granel. Cada vez existen más tiendas de este tipo, tanto físicas como online, en las que puedes adquirir sin envasar ya no solo alimentos (frutas, verduras, legumbres, cereales, pastas, frutos secos, cafés, tés, aceites, etc.) sino también productos de higiene personal (champú, desodorante o pasta de dientes sólidos, cepillos de madera, o la limpieza del hogar (jabón, detergentes, etc.)

También en los supermercados puedes seguir la filosofía “zero waste” llevando tus propias bolsas de malla o tela para frutos secos, frutas y verduras, y eligiendo los alimentos menos empaquetados, escogiendo envases de cristal o PET frente a tetrabricks, adquiriendo productos concentrados y en formato familiar frente a aquellos que vayan envueltos en formatos individuales o monodosis, etc. En caja, lleva tus propias bolsas reutilizables para cargar la compra y rechaza el ticket en papel (muchas tiendas te lo envían ya por correo electrónico).

Incluso puedes llevar tu propósito de desperdicio cero más allá. Que no te dé vergüenza preguntar en tu carnicería, pescadería o tienda de barrio si puedes llevar tus propios tuppers cuando compres carnes, pescados, embutidos o quesos.

En resumen, introduciendo pequeñas modificaciones en tus hábitos diarios lograrás poco a poco reducir la cantidad de residuos que generas y poner así tu granito de arena a favor de la sostenibilidad y el movimiento “zero waste”.

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