Los idiomas más fáciles de aprender si hablas español

18/09/2020

Comparte en redes sociales:

Aprender un nuevo idioma es un propósito muy común en el mes de septiembre. Ya sea por ampliar tus oportunidades laborales, porque quieres irte a vivir a otro país, por hacerte entender en tus vacaciones en el extranjero o porque te interesa profundizar en una cultura determinada, las motivaciones para dominar una segunda lengua son variadas. Pero, ¿qué idioma elegir para tener éxito en tu propósito? Si hablas español, hay algunos idiomas que te serán más fáciles de aprender.

Antes de nada, hay que decir que no existe un único idioma que sea el más fácil de aprender para todo el mundo, sino que ser capaz de hablar, escribir y entenderse en otra lengua distinta a la materna dependerá de las capacidades de cada alumno y sus circunstancias.

¿Qué hace que unos idiomas sean más fáciles?

Pero lo que sí es cierto es que hay varios aspectos que hacen que unos idiomas nos parezcan más fácil de aprender que otros:

  • La proximidad con el idioma propio. Cuando dos lenguas pertenecen a la misma familia lingüística (por ejemplo, las lenguas latinas o las germánicas) comparten características comunes (vocabulario, orden básico de las oraciones…) lo que hace que sea más sencillo aprender un segundo idioma de la misma familia.
  • La complejidad de su pronunciación. Hay algunas lenguas que se pronuncian tal y como se escriben (como sucede, a grandes rasgos, con el español o el italiano) pero en otros casos una misma letra puede representar varios fonemas (varios sonidos, como en inglés, que tiene hasta 12 sonidos vocálicos distintos para cinco letras vocales).
  • La dificultad de su gramática. En castellano estamos acostumbrados a conjugar los verbos o a distinguir el género de las palabras, pero otros idiomas –como el inglés- casi no tienen conjugaciones verbales ni tampoco tienen género gramatical, lo que hace su gramática más sencilla. En cambio, otras lenguas, como el alemán, declinan, entre otros, nombres y adjetivos, declinaciones que no hay en español y a las que, por tanto, no estamos acostumbrados.

Aprender un idioma con el móvil

Algunos idiomas fáciles para un castellanohablante

Repasados los aspectos que influyen en la facilidad para aprender una nueva lengua, los siguientes son algunos de los idiomas más fáciles de aprender si hablas español:

Portugués

El portugués, al igual que el español, es una lengua romance o románica, es decir, ambas provienen del latín. Por este motivo, comparten buena cantidad de léxico, estructuras gramaticales y sintaxis. En portugués, al igual que el español, las letras suenan casi siempre como se escriben y sus reglas de acentuación no son complicadas. Eso sí, la pronunciación no es exactamente la misma que la del castellano (los portugueses tienen nueve fonemas vocales frente a los cinco del español) y algunos sonidos consonánticos iguales en ambos idiomas se escriben diferente (“lh” por “ll “o “nh” por “ñ”).

Italiano

El italiano es otra de las lenguas romances más próximas al castellano, lo que hace que a muchos de nosotros no nos resulte difícil entender hablar a un italiano o leer un texto escrito en ese idioma. Además de compartir buena parte de vocabulario, el orden de las palabras en las oraciones italianas es muy parecido al español. El italiano es un idioma sencillo de pronunciar para un castellanohablante ya que sus fonemas son muy similares, y una vez que aprendamos las diferencias (por ejemplo, la letra “ch” delante de “e” o “i” (como en la palabra “che”) se pronuncia como en español la “qu”, mientras que la “c” delante de “e” o “i” (como en “cittá”) se pronuncia como la “ch” española) no nos será muy difícil arrancarnos a hablar en la lengua de Dante.

Francés

El francés es otro de los idiomas considerados fáciles de aprender para un hablante de español. Es también una lengua latina, aunque quizás la que tiene la pronunciación más distinta a la del castellano. En francés la lengua no se pronuncia tal y como se escribe: las últimas letras de una palabra se suelen omitir, tiene sonidos nasales que no existen en español y las cinco letras vocales representan 19 fonemas vocales diferentes, lo que quizás es la parte más difícil de aprender para un castellanohablante. Por lo demás, el francés comparte las estructuras sintácticas del español (sujeto + verbo +predicado), y aspectos gramaticales (los sustantivos tienen género y número en ambos idiomas), y el vocabulario compartido es muy amplio.

Catalán y gallego

El catalán y el gallego son otras dos lenguas de origen latino, y además, son oficiales en buena parte de España, por lo que para un español es fácil entrar en contacto con ambas. En general, sus gramáticas y sintaxis no presentan complejidad para un castellanohablante y en cuanto a la pronunciación, tanto gallego como catalán tienen más fonemas vocales que el castellano (siete frente a cinco) y algunos consonánticos que difieren. Por ejemplo, la letra “x” en gallego representa dos fonemas, /ʃ/ en palabras como “Sanxenxo” y /ks/ en otras como “exame”), mientras que en catalán la “ll” representa el sonido ele palatal /ʎ/ (como en “Sabadell”) y se pronuncia de manera distinta a la “ll” castellana.

Inglés

Aunque el inglés no forma parte de la misma familia lingüística que el castellano, hay varias razones que la convierten en uno de los idiomas más fáciles. Su sintaxis es similar a la del español: sujeto (que no puede omitirse) + verbo + predicado; su gramática es bastante más sencilla: apenas hay conjugaciones verbales, los nombres no varían en género, etc. ¿Complicación? Su pronunciación. El inglés no se pronuncia tal y como se escribe; por ejemplo, tiene 12 sonidos vocálicos y otros ocho diptongos, y 24 consonánticos, muchos más de los que estamos acostumbrados en español (5 vocales y 19 consonantes). La gran ventaja para aprender inglés es que está en todas partes, por lo cual la inmersión en este idioma es más fácil de conseguir: en un viaje al extranjero, viendo una película, escuchando música, etc.

¿Has decidido ya qué idioma aprender? Optes por uno u otro, un consejo para que dominar un idioma extranjero se convierta en una realidad es practicar lo aprendido a diario: hablarlo, escucharlo o leerlo siempre que tengas ocasión.

Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias mediante el análisis de tus hábitos de navegación. Si continúas navegando en esta página, consideramos que aceptas su uso en los términos indicados en la Política de Cookies.