Cómo preparar un examen: técnicas y consejos

13/01/2020

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Un examen es la prueba de fuego en la que tienes que demostrar que dominas una materia. Previsión y preparación son las claves para obtener un buen resultado. ¿Tienes un hábito de estudio? ¿Sabes cómo preparar un examen según el tipo de prueba: tipo test, oral, pregunta y desarrollo? Sigue nuestras técnicas y consejos y lograrás superar con éxito tus exámenes.

Consejos para estudiar: empezar con tiempo

Lo primero que debes tener en cuenta a la hora de preparar un examen es que debes empezar con tiempo. . Ir a clases, hacerse con los libros y el material adicional recomendado desde el primer momento, tomar apuntes y repasarlos al llegar a casa, realizar los trabajos que encargue el profesor… todo ello te ayudará a llevar la materia al día y que cuando llegue la fecha del examen no tengas que darte un “atracón” de estudio en los días previos.

Un lugar para estudiar

Para facilitarte el estudio, es conveniente que dispongas de un espacio adecuado. Necesitas tener un lugar fijo para estudiar – puede ser tu habitación u otro cuarto en tu casa, o bien la biblioteca, pero es conveniente que sea siempre el mismo sitio-, en el que tengas a mano todo el material necesario (libros, apuntes, cuadernos, rotuladores…), que esté bien iluminado y que te resulte cómodo y tranquilo, sin ruidos u otras distracciones como puede ser la televisión, el ordenador o el móvil. Si tienes algunos de estos aparatos en tu habitación de estudio, mantenlos apagados mientras estudias; también el móvil: echar un vistazo a las redes sociales o escuchar el aviso de un WhatsApp y ponerte a chatear con un amigo puede robarte mucho tiempo de estudio.

Una rutina para estudiar

Es conveniente que te fijes un horario para estudiar (todos los días a la misma hora, x horas al día, x días a la semana) ya que te ayudará a concentrarte y a crear un hábito de estudio. El horario ha de ser realista, para así poder cumplirlo: no es lo mismo si tienes que preparar una asignatura que si tienes que estudiar siete u ocho al mismo tiempo; tampoco si estás preparando un examen tipo MIR o una oposición, o si tienes que compaginar tus estudios con un trabajo.

Para elegir tu horario de estudio, ten en cuenta tus biorritmos. Si eres de los que rinden mejor por la mañana, madruga y aprovecha las primeras horas del día para estudiar; si lo tuyo no es madrugar y te encuentras más activo a última hora del día podrás estudiar hasta más tarde por las noches. En todo caso, respeta un mínimo de ocho horas de sueño diarias.

Además del tiempo dedicado al estudio, tienes que prever cada cierto tiempo unas pequeñas pausas para descansar. Es el momento para que estires las piernas, vayas a buscarte un café o, ahora sí, cojas el móvil y contestes los WhatsApps pendientes. Eso sí, del mismo modo que fijas un tiempo para el estudio, debes fijar también un tiempo para las pausas; entre 5 y 10 minutos serán suficientes.

Si por la dificultad del examen que estás preparando son muchas horas las que pasas a diario hincando los codos, resérvate al menos un día a la semana para descansar completamente, e incorpora alguna actividad de ocio o de deporte a tu rutina un par de veces por semana para “despejarte”.

Puede haber momentos en que te des cuenta de que el estudio ya no rinde: si después de varias horas entre libros ves que estás repasando un tema, pero no logras enterarte de lo que estás estudiando por más que lo releas una y otra vez, es el momento de hacer un descanso.

cómo preparar un examen

Técnicas para preparar un examen

Para poder aprobar un examen tienes que tener voluntad –nadie ha dicho que estudiar fuese fácil-, tienes que tener motivación -cuál es tu meta: aprobar la carrera, sacar una plaza en una oposición…- y tienes que tener un método. Existen diferentes técnicas para estudiar; hoy te presentamos una: el método PLaSMaRA (Prelectura – Lectura- Sintetización – Memorización – Repaso – Autoevaluación). Estas son sus fases:

Prelectura

Explora el tema antes de estudiarlo. Lee rápidamente sin detenciones ni retrocesos. El objetivo es familiarizarse con la materia que vas a estudiar, e intentar descubrir la estructura del tema e identificar las ideas principales.

Lectura

Esta lectura ha de ser pausada, reflexiva, párrafo a párrafo. Se trata de comprender lo que está escrito para seleccionar lo fundamental (aquellas ideas más importantes del texto y su encadenamiento lógico), y jerarquizar la información ya que no todas las ideas son igual de importantes. Para hacerlo debes subrayar, marcando las palabras claves, añadiendo notas al margen, resaltando las ideas con colores diferentes y con símbolos.

Sintetización

Partiendo del subrayado previo es el momento de elaborar una síntesis del tema, convirtiendo lo que has leído en conocimientos asimilados y expresados brevemente con tus propias palabras. Puedes realizar esquemas, diagramas, mapas conceptuales, líneas de tiempo, resúmenes… pero en todo caso deben responder a estas características: ser breves, ser visuales, ser precisos y ser completos.

Memorización

Esta es la etapa en la que buscas fijar los contenidos en tu cabeza para favorecer su retención. Tienes que darle sentido a aquello que estás estudiando (llegar a comprenderlo) para favorecer el recuerdo. ¿Cómo? Dibuja tus apuntes para resaltar la información, relaciona conceptos y repite y repasa hasta que consigas explicar el tema con tus propias palabras.

Repaso

Los repasos sirven para fijar en la memoria todo lo aprendido. Para ello deberás recitar el tema estudiado con tus propias palabras (para mostrar que lo has comprendido), utilizando las síntesis que has elaborado y comprobando que no se te olvida nada importante. Debes planificar varios repasos: un primero, a las 24 horas de haber visto el tema; un repaso intermedio a los tres días del repaso inicial; semanalmente, hasta que te aprendas el tema; y mensualmente cuando ya lo tengas bien aprendido. Añade un repaso final a toda la materia antes de la fecha del examen.

Autoevaluación

Este paso te permitirá comprobar de una manera objetiva el nivel de conocimiento alcanzado. ¿Cómo? Realizando test y exámenes de ensayo. Así podrás comprobar si tienes algunas lagunas, dónde has fallado y qué es lo que necesitas repasar, etc. Es una manera de volver sobre lo estudiado y afianzar los conocimientos.

Estudiar para determinado tipo de exámenes

Si sabes previamente qué tipo de examen vas a tener (tipo test o de desarrollo) puedes adaptar tu forma de estudiar a ello.

Por ejemplo, si te van a examinar con un examen tipo test, debes estudiar el temario, pero también entrenarte realizando cuestionarios y repasando luego dónde están tus fallos. Cuando debas enfrentarte al examen, como tendrás un tiempo límite para hacerlo, lee con detenimiento los enunciados y responde primero a las preguntas fáciles y a aquellas relacionadas con la parte de la materia que mejor domines. Ten en cuenta el sistema de corrección del examen: normalmente las respuestas erróneas descuentan, pero dejarlas en blanco no, así que, si no estás muy seguro de tu respuesta, te conviene dejar sin contestar.

Si, en cambio, tu examen es de desarrollo, añade a la planificación de tu tiempo de estudio la realización de pruebas de ensayo ya que te ayudará a ganar confianza con el formato y agilidad a la hora de escribir. Cuando llegue la hora del examen, ten en cuenta los siguientes consejos: redacta de forma ordenada, concisa y coherente, sin divagaciones (puede ayudarte hacer un esquema antes de lanzarte a escribir), sin faltas de ortografía y con una buena presentación (deja márgenes, que tu letra sea legible y evita tachones), y repasa el examen antes de entregarlo para comprobar que has puesto todo lo esencial y que no hay ningún fallo.

El día antes del examen

Aunque hayas seguido estas recomendaciones, es posible que el día previo al examen te ataquen los nervios y la ansiedad. Es algo normal, pero para tratar de minimizar sus efectos negativos, prueba a realizar alguna actividad social o deportiva, moderada, que te ayuda a desconectar y relajarte, olvídate de pegarte un maratón de estudios el último día, e intenta dormir bien para ir descansado al examen.

Ahora te toca a ti poner en práctica estos consejos y técnicas para estudiar. ¡Mucha suerte en tus próximos exámenes!

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