1/ 6

Este número es indicativo del riesgo del producto, siendo 1/6 indicativo de menor riesgo y 6/6 de mayor riesgo.

Banco Santander está adscrito al Fondo de Garantía de Depósitos de Entidades de Crédito. Para depósitos en dinero el importe máximo garantizado es de hasta 100.000 euros por depositante en cada entidad de crédito.

Este indicador de riesgo hace referencia a la cuenta corriente Online.

Curva del olvido: consejos para no olvidar lo aprendido

24/08/2022

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Después de haber dedicado horas al estudio resulta frustrante descubrir como con el paso del tiempo has ido olvidando aquello que se suponía estaba ya asentado en la memoria. Es la curva del olvido, inevitable pero controlable.

¿Qué es la curva del olvido de Ebbinghaus?

En 1885, el psicólogo alemán Hermann Ebbinghaus, en su obra «Sobre la memoria» acuñaba por primera vez el concepto “curva del olvido” para hacer referencia a la pérdida de información que almacenamos en la memoria, con el paso del tiempo, de manera gradual. Tiene su propia representación gráfica, una curva en sentido descendente en la que se describe cómo disminuyen los datos que recordamos según va pasando el tiempo.

¿Por qué tendemos a olvidar lo que hemos aprendido?

Para entender por qué olvidamos lo que hemos aprendido es necesario tener en cuenta una serie de factores que son los que condicionan ese declive de la retentiva.

  1. La complejidad de la información procesada.
  2. El tipo de datos almacenados y el modo en el que están representados (cifras, textos, gráficos, imágenes…)
  3. La importancia que esa materia tenga para nosotros. Cuánto más relevante sea o más nos afecte, más tardaremos en olvidarla.
  4. Las características de cada individuo. No todos tenemos la misma capacidad retentiva ni olvidamos al mismo ritmo.
  5. Condicionantes físicos o psíquicos como el estrés, el cansancio, el sueño o si estamos enfermos, por ejemplo, influyen directamente sobre nuestra curva del olvido.

Cómo evitar la curva del olvido en oposiciones y exámenes

A la hora de preparar una oposición o estudiar para un examen es importante recurrir a alguna estrategia que nos permita combatir esa curva. Evitarla es imposible porque es un proceso natural que nos afecta a todos pero sí se pueden disminuir sus efectos, para ello hay que prestar atención a tres aspectos: el proceso de estudio, la realización de tests de autoevaluación y el repaso.

El proceso de estudio y retención

El principal factor de éxito a la hora de tratar de reducir esa curva de aprendizaje es enfrentarse al proceso de memorización con el método más adecuado. Sea cuál sea el que elijas, ha de adaptarse a tus necesidades y circunstancias pero hay una serie de consejos que puedes seguir y que te ayudarán:

  • Elegir el espacio adecuado, un lugar cómodo y silencioso.
  • Establecer objetivos realistas.
  • Fijar una rutina de estudio, un horario que incluya también tiempo para el descanso. Mejor si son sesiones cortas y frecuentes que largas y espaciadas.
  • Eliminar cualquier distracción posible que pueda hacernos perder la concentración.
  • Subrayar durante la lectura del tema, realizar esquemas y mapas mentales.

Si lo necesitas, puedes repasar algunas de las técnicas de memorización que hemos recopilado y aplicarlas a tu proceso de estudio.

Tests de autoevaluación

Cada vez que termines un tema es necesario comprobar qué es lo que has asimilado. Los tests de autoevaluación garantizan que los conocimientos adquiridos se fijen en la memoria. Te servirán además para comprobar qué partes debes reforzar. A medida que vayas avanzando en el contenido, además de hacer un test en cada tema puedes ir agrupando temario y finalmente hacer una evaluación global de todo el temario. Si es posible utiliza exámenes de otros años, para ir familiarizándote con el formato y el tipo de preguntas.

Un método a tener en cuenta es que el recomienda hacer un test corto por cada tema (25-30 preguntas), otro cada tres días sobre los últimos temas estudiados (50-60 preguntas) y cada 16 días ponernos a prueba con uno más largo (100 preguntas)

El proceso de repaso

Elaborar un plan de repaso nos facilitará asentar toda esa información que hemos ido procesando y por lo tanto ralentizar la curva del olvido. En la estrategia de estudio debe ocupar un lugar preferente y exige también una organización. A medida que vamos avanzando en temas nuevos es importante ir reforzando los anteriores con el repaso. Si lo dejamos para el final, la curva habrá ya comenzado o lo que es lo mismo, ya habremos olvidado materia.

Si buscas un método fiable, esta es una alternativa avalada por varios estudios:

  • Al día siguiente de haber estudiado un tema, dale un primer repaso.
  • Antes de que pase una semana vuelve a revisarlo.
  • A los quince días repásalo otra vez.
  • Puedes volver a repasarlo antes del repaso final de todo el temario.

Prueba a ver cómo se ajustan estos intervalos a tus tiempos, sino puedes ir adaptándolos.

Siendo conscientes de que suprimir la curva no es posible, si sigues todos estos consejos comprobarás cómo has logrado reducir sus efectos y frenar esa pérdida de retención.